El domingo 21 de enero sin duda fue un día especial y maravilloso, ya que pudimos experimentar varias bendiciones en una misma jornada. Por una parte, contamos con la presencia de una delegación de hermanos de Rumanía, los cuales son parte de ese hermoso grupo de personas que recibió a nuestro pastor Fernando García y la delegación del Coro Menap en su visita al país europeo el año pasado. Ellos nos expresaron su alegría de estar compartiendo en nuestro Templo Betesda, lo cual era un sueño cumplido, y además entonaron algunas alabanzas al Señor en su idioma y otras en español junto a toda la congregación.

Además de lo expresado anteriormente, este día fue en donde se realizó la primera Santa Cena del 2018, la cual fue llena de la Presencia del Señor y en donde casi un millar de hermanos recibieron el pan y el vino como símbolo del cuerpo y la sangre de Cristo, y siempre con el enfoque bíblico de realizarlo en memoria de nuestro Señor Jesús. De esta forma, nuestra Iglesia comenzó el año recordando la muerte del Señor, proclamando su resurrección y anunciando su pronta venida